Plataformas digitales, ¿qué pueden aportar para combatir la desigualdad educativa?

América Latina es la región más desigual del planeta y la pandemia lo está agravando. En el país, más de la mitad de las personas entre 0 y 14 años son pobres. Mientras tanto, a las desigualdades ya existentes, se sumó el riesgo de marginación de los alumnos al sistema educativo ante la irrupción de las plataformas en la educación por el contexto de Covid-19. En ese sentido, la digitalización de la enseñanza enfrenta desafíos a la hora de reducir la desigualdad en Argentina.

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América Latina es la región más desigual del planeta, el diagnóstico no es nuevo y la pandemia lo está agravando. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), asegura que la pandemia aumentará en un 4,4% la pobreza en la región. Se sumarán 28,7 millones de pobres, llegando al alarmante número de 214,7 millones de personas en contexto de pobreza: uno de cada tres latinoamericanos será pobre al finalizar la pandemia.

Estos números se recrudecen cuando Unicef sostiene que 3 de cada 5 niños, niñas y adolescentes que perdieron un año escolar en el mundo a raíz de la pandemia, pertenecen a la región de América Latina y el Caribe, -casi el 60% del total de los jóvenes latinoamericanos-.

En Argentina, las cifras tampoco son alentadoras y lo más preocupante es que, según el último índice que dio a conocer el INDEC, la pobreza alcanzó al 40,9% de la población argentina en el primer semestre de 2020, con un 10,5% en el nivel de indigencia, uno de los peores registros en la historia de este país. Y tal vez, lo más preocupante, un 56,3% de las personas entre 0 y 14 años son pobres. Con estas cifras se calcula que 18,5 millones de argentinos son pobres y 4,7 millones son indigentes.

El desafío de reducir la desigualdad en Argentina

Las plataformas y sistemas educativos en línea fueron la respuesta generalizada e inmediata, ante la necesidad de interrupción del ciclo escolar en los diferentes países de la región; pero paradójicamente, menos de la mitad de los hogares de América Latina y el Caribe tienen acceso a internet, a una computadora, tableta o teléfono móvil. A las desigualdades ya existentes, se sumó el riesgo de marginación y desconexión de los alumnos al sistema educativo.

En este escenario, los sistemas educativos enfrentan el gran desafío de buscar respuestas para abordar las problemáticas vinculadas a los aprendizajes, el abandono escolar y las trayectorias escolares de los estudiantes, que se han profundizado con la pandemia.

Del piloto a la política, el desafío de mejorar los aprendizajes

¿Cuáles son las mejores estrategias para mejorar los aprendizajes? ¿Qué políticas hay que implementar para que estas mejoras sean sostenidas en el tiempo? ¿Es posible abordar las desigualdades estructurales con políticas que abarquen problemáticas diversas? ¿Cuáles son las herramientas que permiten tomar mejores decisiones? Para responderlas, resulta fundamental contar con evidencia que permita tomar mejores decisiones.

En la actualidad, compañías de recursos tecnológicos tienen la oportunidad de colaborar con los Ministerios de Educación y/o autoridades regionales para desarrollar proyectos a escala nacional o territorial para comprender cuál es el impacto que se puede esperar luego de la incorporación de soluciones tecnológicas.

Matific es una plataforma que permite relevar todos los datos obtenidos en un piloto para la toma de decisiones efectiva. Estamos convencidos de que la implementación de un recurso digital como el que ofrecemos, además de mejorar el acceso y/o uso de la tecnología, potencia el proceso de aprendizaje de los estudiantes. Sumado a esto, la implementación de pilotos a nivel nacional permite evidenciar el acceso y aprendizaje de territorios con distinta densidad, cultura e incluso sistemas educativos”, afirma Nicolás Falus, Business Development Manager Matific para LATAM.

¿Por qué es importante aprender matemáticas hoy?

El ejecutivo afirmó que América Latina y el Caribe necesita hoy más que nunca de sistemas educativos inclusivos para dar respuesta al impacto del Covid-19 sobre el aprendizaje en toda la región. “La implementación de tecnologías y nuevos desarrollos digitales son de gran ayuda para enfrentar el desafío de mantener la continuidad del ciclo lectivo a distancia, pero a su vez, son herramientas que ya se estaban implementado dentro de los diferentes sistemas educativos latinoamericanos. Las plataformas digitales llegaron para quedarse, complementan y no restan al proceso de aprendizaje, y ante un potencial formato mixto –virtual/presencial-, juegan un rol clave”, subrayó Nicolás Falus.

El valor agregado de Matific también está relacionado con el aporte que hace para mejorar el diseño de políticas públicas. Por esa razón, trabaja junto con los Ministerios de Educación Nacionales y también jurisdiccionales en cada país de la región.

En los últimos 6 años impactó en más de 4,100 escuelas, 95.000 docentes y 580.000 estudiantes de la región. En promedio, según los informes realizados por Matific, se han obtenido mejoras generales cercanas al 20% en los aprendizajes de matemática, pero cuando nos focalizamos en aquellos estudiantes con mayores dificultades, la mejora asciende a un 45%.

Cinco desafíos de la educación post pandemia

En el caso de Argentina, recientemente se han aliado con la Red de Innovación Local (RIL), una asociación civil que trabaja para mejorar las capacidades de gestión de los gobiernos locales. Esta alianza permitirá poner al alcance de los municipios, la posibilidad de contar con una herramienta para evaluar, medir y potenciar los aprendizajes de los estudiantes en el área de matemática y desarrollar políticas acordes a los desafíos de cada territorio.

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