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El 16 de junio se conmemora el día del ingeniero, ya que en esa fecha, hacia 1865, se dio inicio a la enseñanza de la ingeniería en el país. Ya en el siglo XXI, con el crecimiento de la transformación digital y tecnología, que se aceleró con la pandemia, el sector tomó gran importancia entre las profesiones más requeridas en el país como el mundo.

En los últimos 7 años, hay cada vez más inscriptos en Exactas, Medicina e Ingeniería. La información surge de un registro de la cantidad anual de inscriptos en el Ciclo Básico Común (CBC) por facultades de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

Cabe destacar que Ingeniería en Informática, que en 2016 estaba en el puesto 18, ingresó en 2022 al top ten de las carreras más elegidas. Sin contar el crecimiento poblacional, en 2016 se anotaron para ser ingenieros en Informática 755 personas, mientras que este año lo hicieron 1.776. Es decir, un aumento del 135%.

Expertos afirman que una de las razones principales es una percepción generalizada entre los jóvenes de que hay carreras con más futuro y más demanda laboral que otras.

Un relevamiento del Centro de Estudios para la Producción (CEP XXI), que depende del Ministerio de Desarrollo Productivo, develó cuáles son las 5 carreras más demandadas en el país. Entre ellas, se encuentran ingeniería en minas, que se estudia en la Universidad Nacional de San Luís, tiene una duración de cinco años y de esa forma los interesados pueden encontrar las técnicas necesarias para extraer minerales. El sueldo básico es de $ 343.116.

Por otro lado, también se puede encontrar en el ranking a ingeniería petrolera. Como bien lo indica su nombre, los especialistas en cuestión se centran específicamente en todo lo que tiene que ver con el petróleo y su sueldo básico es de $ 254.097.

La misma se puede estudiar en el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) durante 5 años para hacer el ciclo profesional. Además, ofrecen convenios con empresas para que los estudiantes comiencen a trabajar antes de finalizar.

En ese orden, el contador público y rector de la UBA, Alberto Barbieri, dialogó con Net TV y Radio Perfil (FM 101.9), y explicó el fuerte crecimiento de la carrera de ingeniería en el país.

Sobre las inscripciones en el CBC, “estamos viendo las preferencias de las nuevas generaciones y, si bien las carreras más tradicionales como medicina, psicología o abogacía siguen estando en la punta, cada año hay una tendencia más clara hacia la aplicación de la tecnología. Lo vemos con ingeniería en petróleo, en informática, ciencia de datos, diseño industrial o de imagen y sonido. Tiene que ver con una nueva realidad de los estudiantes y que nosotros fuimos adaptando dentro de la oferta académica.

“Es constante el aumento en la inscripción en la carrera de ingeniería. En los últimos cinco años aumentó casi un 45%, lo cual es una tendencia muy fuerte”, detalló.

Asimismo, subrayó que “la gente también tiene que ver políticas estables desde lo económico y empresarial para que después tengan un mercado laboral donde desarrollarse. Esto hace que pueda darse el crecimiento en un país. Si alguien se anota en la carrera y empieza a faltar la demanda de ingenieros, también bajan los inscriptos. Hay una tendencia en alza para las carreras con tecnología y eso marca que los jóvenes están visualizando que el desarrollo futuro suyo está asociado con esta nueva realidad”.

“Históricamente hay carreras que tienen más hombres que mujeres y la ingeniería era una de ellas. Últimamente, en la UBA hay más mujeres que hombres estudiando y se da la misma tendencia en casi todas las carreras. Las ingenierías se están nivelando cada vez más. Hay muchas mujeres que perciben que también hay un campo de actuación para ellas en todo lo que tenga que ver con tecnología”, destacó Barbieri.

 

Semana de la ingeniería: una profesión con historia que mira hacia el futuro

 

El papel clave de los ingenieros durante la pandemia

A lo largo del tiempo, la ingeniería fue adquiriendo un papel clave en el mundo. La irrupción inesperada de la pandemia, puso a los ingenieros nuevamente en el centro de la escena, cumpliendo un rol fundamental desde el inicio de la emergencia sanitaria. Los profesionales de ingeniería, en todas sus ramas, y las propias universidades del rubro, se pusieron a disposición del Estado logrando en tiempo récord desarrollar distintas propuestas para mitigar el colapso sanitario. Entre las más importantes se destacan:

  • La producción de insumos críticos como respiradores, máscaras y vestimenta protectora para el sector de la salud.
  • El asesoramiento a empresas y organismos del Estado para reinventar sus procesos y procedimientos.
  • El aporte en la reformulación y reinvención de las empresas y negocios, innovando y transformando sus procesos productivos y administrativos; etapas de compras y abastecimiento; y líneas de comercialización y distribución.
  • El aporte en la estandarización, automatización y nuevas formas de gestión; y en la incorporación de medidas de bioseguridad en operaciones, productos y servicios para proteger a trabajadores y clientes.

Aprender software, clave en la ingeniería

La Ingeniería de Software es una de las ramas de las ciencias de la computación que estudia la creación de software confiable y de calidad, basándose en métodos y técnicas de ingeniería, y brindando soporte operacional y de mantenimiento.

Alejandro Bianchi, Presidente de Liveware, sostiene: “Vivimos en una era de transformación facilitada por el software. El software y todos los procesos de ingeniería de software, prácticas, tecnologías y los dominios científicos que lo respaldan, hacen posible nuestros sistemas de salud, defensa, comercio, comunicación, educación, entretenimiento y energía, entre otras industrias. También es un componente habilitador clave en casi todas las áreas de investigación, como infraestructura inteligente (nanotecnología), biotecnología y transporte autónomo, entre otras áreas”.

Al mismo tiempo, Alejandro Bianchi alerta: “Nuestra dependencia del software nos hace vulnerables a sus debilidades, que son un reflejo directo de las debilidades en el estado del arte y la práctica de la ingeniería de software, y pueden afectar a millones de personas sin previo aviso. Recientemente, problemas de software provocaron el mayor cierre de un oleoducto en la historia de EE. UU. y permitieron ataques que paralizaron cientos de empresas en los cinco continentes. Los problemas de calidad del software también han provocado la pérdida de vidas en accidentes aéreos y automovilísticos, y costosas fallas en diferentes industrias de manufactura”.

“Sin una visión clara y amplia para invertir en mejorar la ingeniería de software, la situación se complicará dado que dependamos cada vez más de sistemas basados en software con una escala y complejidad cada vez mayor. Se hace imperioso identificar las tecnologías críticas y las áreas de investigación que habilitarán los sistemas futuros y diseñar una hoja de ruta para guiar los esfuerzos de investigación como paso fundamental para hacer que el software sea una ventaja competitiva a nivel nacional, dado que el futuro nos está indicando que la calidad y estabilidad del software será un componente vital de la sociedad del futuro”, agrega el Presidente de Liveware.

Bianchi, Fundador de Liveware, propone cuatro importantes preguntas como disparadores de esfuerzos para producir una hoja de ruta para la ingeniería de Software:

  • ¿Cómo se deberían desarrollar, asegurar, implementar, desplegar y evolucionar los sistemas en el futuro?
  • ¿Cuáles de los desafíos y problemas relevantes son prioritarios y deben ser resueltos?
  • ¿Qué investigación en ingeniería de software se necesita para generar soluciones para estos desafíos?
  • ¿Cómo podemos incentivar asociaciones y colaboraciones estratégicas entre el gobierno, la academia y la industria?

Baja tasa de ingenieros graduados

A 152 años del primer graduado en ingeniería en Argentina, la falta de profesionales de esta carrera y de talentos con capacidades digitales, sigue siendo un problema. A pesar de que los jóvenes eligen cada vez más estas profesiones, de acuerdo con el Consejo Federal de Decanos de Ingeniería (Confedi), en Argentina hay unos 100.000 ingenieros sobre una población de más de 40.000.000 de habitantes.

Esto se traduce en que se reciben aproximadamente 6000 profesionales por año, cuando se necesitan alrededor de 10.000. Esto se debe a que, en los últimos años, la expansión de la economía y la industria impulsaron la demanda de ingenieros, si a eso le sumamos el impacto de la pandemia, la demanda de profesionales en el mercado no condice con la oferta –entre cursantes de los últimos años de la carrera y graduados-. Los números son claros, en la actualidad más de 26.000 estudiantes cuentan con el 80% de la carrera aprobada, sin embargo, la mayoría no logra continuar y mucho menos, culminar con sus estudios.

Los especialistas aseguran que las causas de la escasez de ingenieros pueden varias entre: crisis vocacional relacionada con una visión cultural de la profesión; dificultades académicas para resolver cuestiones vinculadas a la matemática, la física y la química; y falta de incentivos por parte del Estado, como así también, insuficiente inversión en programas del sector privado.

Ingeniería, de las más atractivas en el mundo

Randstad, la empresa de recursos humanos mundial, ha presentado su informe anual Randstad Employer Brand Research 2022. Este estudio, elaborado a partir de más de 163.000 encuestas realizadas en 31 países, solo 10.000 en España, estudia la imagen que proyecta una empresa y lo que demandan sus empleados y potenciales trabajadores.

Según el estudio realizado por Randstad Research, el sector de la ingeniería se convierte este año en el más atractivo para trabajar para los profesionales a nivel mundial. La ingeniería (elegida por el 60% de los profesionales encuestados) irrumpe de este modo en la primera posición de un ranking liderado hasta este año por el sector de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) (seleccionado por el 58%), que cae hasta la tercera posición. Por su parte, la industria del automóvil es elegida como el segundo sector más atractivo donde desempeñar un empleo.

En este sector se incluyen posiciones tan interesantes como ingenieros civiles de infraestructuras, ingenieros informáticos especializados en el desarrollo tecnológico e ingenieros petroleros, fundamentales en el presente contexto de la crisis energética.

Ingeniería biomédica, de las disciplinas más jóvenes

La Ingeniería Biomédica es una de las disciplinas más jóvenes de la Ingeniería. Sus aplicaciones son cada vez más variadas y su objetivo es poder contribuir a mejorar la calidad de vida a través de la aplicación de tecnología: electrónica, informática, mecánica, química, robótica, acústica, óptica, entre otras.

Algunos ejemplos del uso de la Ingeniería Biomédica en la actualidad van desde su aplicación en el desarrollo de prótesis biocompatibles, hasta las historias clínicas electrónicas que se utilizan para la medicina de precisión e inclusive en el planeamiento quirúrgico donde, gracias a la tecnología, se pueda recrear la cirugía de forma computarizada antes de siquiera tocar al paciente.

La Ingeniería Biomédica no sería posible sin tecnología y es en esencia multidisciplinaria, donde los ingenieros biomédicos trabajamos en conjunto con otros profesionales de la salud -como médicos, bioquímicos, biólogos- para lograr todas esas aplicaciones. Mientras que otras ingenierías trabajan con materiales inanimados, nosotros trabajamos con seres vivos y de manera conjunta.

En ese sentido, el desafío a futuro es integrar cada vez más a los equipos de trabajo. La evolución hacia esa medicina apunta a que un médico haga un posgrado en ingeniería; o que un ingeniero haga un posgrado biomédico, con el desafío de seguir armando buenos equipos interdisciplinarios y personas multidisciplinarias.

 

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