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Quizá uno de los temas menos representados en el teatro sea el de la guerra de Malvinas, una herida que todavía permanece abierta en la memoria colectiva de la sociedad argentina. Como siempre, está el arte para abordarlas, ponerlas en palabras, expresarlas y así sanarlas.

Es el caso de Los hombres vuelven al monte, la obra escrita y dirigida por Fabián Diaz, que pone en escena a un veterano de la guerra desde una multiplicidad de personajes. Se trata de dos historias contadas a través de un solo actor: la de un hijo que se instala en el monte buscando a su padre que ha desaparecido. Y la de un héroe de Malvinas que se convierte en un bandido rural.

Estos personajes y muchos otros más que componen el universo familiar son interpretados por el fantástico Iván Moschner, quien se mueve como pez en el agua en medio de una constelación de diversos personajes a los cuales les entrega su voz, su cuerpo y su emoción. Su trabajo es de una precisión absoluta y, con un ritmo arrollador, pasa de uno a otro. Puede ser madre, padre e hijo de un segundo al otro, a medida que despliega una variedad de sutiles matices. Moschner atraviesa pequeñas metamorfosis a lo largo de la pieza y puede interpretar tanto a varones como a mujeres. La obra no sería lo que es sin este gran trabajo actoral, que responde a una dirección clara que centra la puesta precisamente en el cuerpo del actor.

La dramaturgia de Los hombres vuelven al monte está plagada de vericuetos y las historias se van desplegando lenta pero contundentemente ante los oídos del espectador. Las capas del texto, complejas y metafóricas, construyen un universo rural donde cada personaje tiene voz propia. El actor se conduce a través del relato con una claridad arrolladora mientras juega en cada pequeño momento con gran capacidad interpretativa y creativa. El texto obtuvo un premio a la dramaturgia en 2012 otorgado por el Instituto Nacional del Teatro y fue publicado por la editorial INT Teatro en 2014 y en la colección Dramaturgia Argentina, Futuros contemporáneos. Novísima Dramaturgia Argentina, coordinado por Ricardo Dubatti.

La guerra de Malvinas es puesta en escena desde un lugar distinto. Simbolizada en el cuerpo y el alma de un hombre arrollado que se convierte en un ser extraño y solitario. Los fantasmas de una guerra inútil y sus dolorosas consecuencias en una obra compleja, profunda y llena de metáforas. ¿Qué sucedió con los que fueron y no volvieron? ¿Cuál fue el destino de los que regresaron? ¿Qué secuelas todavía quedan en esos cuerpos y mentes? Los hombres vuelven al monte plantea un abanico de posibles respuestas desde la capacidad simbólica que tiene el teatro que resignifica y cuestiona, al mismo tiempo.

Todos los jueves en El Grito, Costa Rica 5459, a las 21. Función especial sábado 2 de abril. 

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