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A pocos días del cierre de la convocatoria del Premio Vivalectura, la participación de Gigliola Zecchin, popularmente conocida como Canela, como presidenta del jurado vuelve a poner en el centro una dimensión muchas veces silenciosa en la promoción de la lectura: el rol de quienes median entre los libros y los lectores.

En una conversación exclusiva con Sobre Tiza, la escritora y editora —con una trayectoria atravesada por escuelas, bibliotecas y el trabajo editorial— reflexionó sobre las condiciones que hacen posible que la lectura suceda. En ese recorrido, la figura del mediador aparece como clave para comprender cómo se construyen los vínculos con los libros.

El encuentro con un libro no es casual

Para Canela, la relación entre un lector y un libro no se produce únicamente por disponibilidad o acceso. Existe una dimensión más profunda vinculada con el encuentro significativo que cada persona puede tener con determinadas lecturas.

En ese sentido, señala que hay libros que marcan, que generan una conexión particular: “Hay un encuentro especial con un libro, ‘ese’ libro que te conmueve, que llega a tu corazón”

Ese encuentro, explica, muchas veces no ocurre de manera espontánea. Está mediado por personas que conocen a los lectores, interpretan sus intereses y acercan propuestas posibles. “Docentes, bibliotecarios, promotores culturales, libreros, en el mejor de los casos los padres también lo son, son quienes detectan afinidades, interpretan intereses y ponen vivencia a tu alcance”

Desde esta perspectiva, la mediación no es un acto accesorio, sino una práctica que habilita el acceso significativo a la lectura.

Encontrar la “luz” dentro de cada libro

Uno de los ejes más fuertes de su reflexión está vinculado con la idea de que cada libro contiene un potencial que no siempre se revela de manera inmediata.

Canela plantea que el trabajo del mediador consiste justamente en acompañar ese proceso de descubrimiento. “Dentro de un libro hay un núcleo, una luz, los mediadores nos ayudan a encontrarla”

Esta tarea implica algo más que recomendar lecturas: supone orientar, acompañar y generar condiciones para que cada lector pueda apropiarse de la experiencia. En sus palabras, cuando alguien acerca un libro a otro, no alcanza con señalarlo como valioso, sino que también es necesario facilitar ese encuentro: “Cuando se le comunica a un chico, a un adolescente, a un adulto, que ese es un libro para él, hay que ayudarle a encontrar esa luz”

De este modo, la mediación aparece como un proceso activo, que articula sensibilidad, conocimiento y experiencia.

Sostener la lectura a lo largo de la vida

Más allá del primer encuentro, Canela subraya la importancia de construir una relación sostenida con la lectura. En ese punto, el rol de los mediadores vuelve a ser central, especialmente en las primeras etapas de la vida.

En la conversación con Sobre Tiza, plantea la necesidad de acompañar ese proceso en el tiempo: “Y hay algo que quisiéramos ayudar a sostener: el gusto, la práctica de la lectura a lo largo de la vida”

Los hábitos que se construyen en la infancia y la adolescencia tienen un impacto duradero. Por eso, destaca que la lectura no solo forma parte de la trayectoria educativa, sino también de la calidad de vida de las personas: “La feliz costumbre de leer que se crea y se estimula en la infancia y en la adolescencia nos ofrecerá algo a lo que todos aspiramos. Una mejor calidad de vida”

En este sentido, la mediación no se limita a un momento puntual, sino que acompaña la construcción de una relación continua con los libros.

Reconocer el trabajo de quienes median

Desde su rol como presidenta del jurado del Premio Vivalectura, Canela también pone en valor el trabajo de quienes llevan adelante estas prácticas en distintos contextos.

Al referirse a los proyectos que se presentan al premio, destaca el esfuerzo sostenido de docentes y mediadores en todo el país: “Esto es lo que espero encontremos en los proyectos que lleguen al Premio Vivalectura. Coraje y originalidad de docentes y mediadores, y que posiblemente trabajaron contra viento y marea y que ahora pueden hablarnos de logros asombrosos e inesperados”

El reconocimiento, en este marco, no solo distingue experiencias, sino que visibiliza prácticas que muchas veces se desarrollan de manera silenciosa en escuelas, bibliotecas y comunidades.

Una tarea que involucra a todo el ecosistema

Finalmente, Canela amplía la mirada y ubica la mediación dentro de un entramado más amplio que involucra a distintos actores del mundo del libro.

En ese circuito, explica, el rol de los mediadores es clave para conectar a los lectores con la producción cultural: “El libro es una pieza única que tiene un autor, que tiene un trabajo de producción que sostienen una industria… Y son los mediadores quienes, con su juicio y criterio, contribuyen a acercar los lectores a la tarea de los escritores e ilustradores”

A su vez, señala que los medios de comunicación también forman parte de ese entramado, al dar visibilidad a las iniciativas y generar conversación en torno a la lectura.

En ese esfuerzo compartido entre escuelas, bibliotecas, mediadores, editoriales y medios, el Premio Vivalectura vuelve a poner el foco en un aspecto central: el encuentro entre los lectores y los libros.

Un encuentro que, como sugiere Canela, no ocurre por azar, sino que necesita de alguien que lo haga posible.

Acerca del premio Vivalectura 2026

El Premio Vivalectura es una iniciativa del Ministerio de Capital Humano, a través de la Secretaría de Educación de la Nación, coordinada y realizada por la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), con el patrocinio de la Fundación Santillana.
En 2026 celebrará su 19ª edición de forma ininterrumpida, reafirmando su misión de visibilizar la labor de instituciones y personas de todo el país que promueven la lectura en diversos contextos y soportes.

En esta edición, el jurado será presidido por la periodista y escritora Canela (Gigliola Zecchin) y participarán representantes de las organizaciones convocantes. Quienes deseen participar tendrán tiempo de presentar sus proyectos hasta el 30 de
marzo de 2026, ingresando en www.premiovivalectura.org.ar.

Se admiten proyectos de todo el país. Pueden inscribirse experiencias de lectura en escuelas, bibliotecas, institutos de formación docente, universidades, centros culturales, hospitales, ONG, empresas y particulares, bajo las siguientes categorías:

Categoría Escuelas: Destinada a proyectos de promoción de la lectura realizados por instituciones educativas de todos los niveles, modalidades y tipos de gestión.

Categoría Sociedad: Dirigida a proyectos impulsados por bibliotecas populares, asociaciones civiles, organizaciones no gubernamentales, personas particulares y otras instituciones sin fines de lucro.

En 2026 continuará la Mención Especial Vera Rexach a la lectura en entornos digitales, en homenaje a quien fuera promotora y jurado de esta categoría hasta 2019.

Premios

En cada categoría se otorgarán dos premios en efectivo:

  • Primer premio: $400.000
  • Segundo premio: $200.000
  • Mención Especial “Vera Rexach”: $300.000

También se reconocerán otros proyectos destacados con menciones especiales que recibirán una selección de títulos literarios y pedagógicos facilitados por Ediciones Santillana.

Más información

  • Bases y condiciones: https://www.premiovivalectura.org.ar/reglamento/
  • Formulario de inscripción: https://www.premiovivalectura.org.ar/inscripción/
  • Sitio web: https://www.premiovivalectura.org.ar/
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