Los resultados oficiales de Aprender 2025 ofrecen una señal favorable para la educación primaria argentina. Según la información publicada por la Secretaría de Educación de la Nación, el 76,9% de los estudiantes de sexto grado alcanzó un desempeño satisfactorio o avanzado en Lengua, mientras que el 55% logró esos niveles en Matemática.
En comparación con 2023, la proporción creció 10,5 puntos porcentuales en Lengua y 3,5 puntos en Matemática. Los datos muestran una recuperación en las dos áreas evaluadas, aunque con ritmos diferentes: el progreso fue considerablemente mayor en comprensión lectora que en los aprendizajes matemáticos.
El informe Aprender 2025: resultados de 6° grado para la primaria argentina, elaborado por Eugenia Orlicki, Martín Nistal y Lucía Vallejo para el Observatorio de Argentinos por la Educación, analiza los resultados oficiales y su evolución desde 2016. El documento también compara los desempeños por provincia, nivel socioeconómico y sector de gestión.
Las evaluaciones estandarizadas permiten observar tendencias, identificar desigualdades y orientar decisiones. Sin embargo, los resultados no establecen por sí mismos qué políticas, prácticas escolares o condiciones sociales produjeron los cambios. Esa interpretación requiere complementar la información con otras investigaciones y con la experiencia de las jurisdicciones y las escuelas.
Una recuperación con diferencias importantes
El análisis de Argentinos por la Educación muestra variaciones considerables entre provincias.
En Lengua, la proporción de estudiantes con resultados satisfactorios o avanzados alcanza el 88,1% en la Ciudad de Buenos Aires, el 82,4% en Córdoba y el 81,9% en Chubut. En el otro extremo se encuentran Chaco, con el 63,9%; Santiago del Estero, con el 66,9%; y Tucumán, con el 68,9%.
Las distancias son todavía mayores en Matemática. Mientras que en la Ciudad de Buenos Aires el 74,5% de los estudiantes alcanza los desempeños esperados, en Chaco la cifra desciende al 38,5%.
Esta comparación no debería utilizarse para construir un ranking simplificado. Las jurisdicciones tienen contextos sociales, trayectorias institucionales y capacidades estatales diferentes. El desafío consiste en reconocer esas condiciones para orientar recursos, acompañamiento técnico y formación docente allí donde más se necesitan.
El informe también permite reconocer avances particulares. Entre 2023 y 2025, San Juan, Catamarca y La Rioja estuvieron entre las provincias que más mejoraron en Lengua. En Matemática, los incrementos más altos se observaron en La Rioja, Catamarca y La Pampa.
El peso de las desigualdades sociales
Los resultados muestran que la recuperación llegó a todos los niveles socioeconómicos, pero no logró cerrar las brechas de origen.
De acuerdo con el documento del Observatorio de Argentinos por la Educación, en Lengua el 89% de los estudiantes del quintil socioeconómico más alto alcanzó resultados satisfactorios o avanzados, frente al 67% del quintil más bajo. En Matemática, la diferencia es mayor: 73% frente a 43%.
La mejora del grupo más vulnerable en Lengua es significativa: pasó del 52% al 67% entre 2023 y 2025. Sin embargo, la distancia respecto del quintil más alto continúa condicionando las oportunidades educativas.
Algo similar sucede al comparar escuelas estatales y privadas. El análisis señala que las diferencias de desempeño no pueden atribuirse automáticamente al tipo de gestión, debido a que ambos sectores reciben poblaciones con composiciones socioeconómicas distintas.
Qué puede hacerse con los resultados
El valor de Aprender depende de su capacidad para convertirse en información útil para la política educativa y para las escuelas. Esto implica traducir los datos en estrategias de acompañamiento, materiales pertinentes, formación situada y mejores condiciones para enseñar.
El nuevo Plan Nacional de Matemática encuentra aquí un punto de partida concreto. Los resultados muestran que casi la mitad de los estudiantes termina la primaria sin alcanzar los aprendizajes esperados en esa disciplina. También permiten identificar en qué provincias y sectores sociales deberían concentrarse los apoyos.
Las evaluaciones pueden ayudar a definir prioridades, pero las respuestas se construyen con docentes, directivos, equipos técnicos y comunidades educativas. La mejora registrada en 2025 es una noticia relevante. La discusión que sigue es cómo sostenerla, comprender sus causas y lograr que alcance con mayor intensidad a quienes todavía encuentran más obstáculos para aprender.





















