“La improvisación proporciona la oportunidad de actuar constantemente realizando ejercicios con los recursos disponibles y la imaginación”

Así define la Wikipedia la improvisación teatral. ¿Se trata de hacer cualquier cosa? ¿Es la improvisación la ausencia del guion, de la planificación, de la estructura? ¿Es la improvisación menos teatral que el teatro?

Jugamos con estos elementos que trae la enciclopedia colaborativa, para dar cuenta de algunas de las mayores virtudes de la improvisación:

  • Escucha: Capacidad para percibir el entorno e interpretarlo y así ofrecer una respuesta a cambio.
  • Aceptación: Todas las ideas son incorporadas y asumidas como la mejor y única, no se deben juzgar las propuestas.
  • Imaginación: Para reaccionar ante las circunstancias dadas. La habilidad para unir diferentes conceptos en uno nuevo, creando nuevos significados.
  • Espontaneidad: Reaccionar a los estímulos de manera auténtica, sin pensarlos. La autenticidad del improvisador se determina por su profunda honestidad al improvisar, por la menor cantidad de censuras que tenga entre su inconsciente y consciente.
  • Atención: capacidad para percibir el entorno. La escucha ante todos los estímulos, del presente, aquí y ahora.

En 2011, este cronista se cruzó, por casualidad, a la compañía Abel Sánchez de León y los que improvisan, hoy conocidos como Los Abeles Impro. Desde ese año, se sucedieron diferentes propuestas: juegos, long forms, comedias musicales, experimentaciones que llevaban al límite la creencia de que lo que sucedía era creado en el momento, con mayor o menor participación del público, pero siempre con una constante: la intención de descubrir nuevos horizontes para la creación.

En junio Los Abeles cumplieron 8 años, 6 meses y 23 días, y para celebrarlo realizaron una función especial en la Sala Crash, ubicada en el barrio porteño de Palermo. Este encuentro fue la excusa para rememorar y mezclar, para volver a experimentar con lo posible y con la potencia de la imaginación. Personajes de sus actuales shows se colaron entre los formatos de juegos de los primeros años, sus vestuarios se intercambiaron para dar a luz a nuevas intersecciones espacio-temporales.

La improvisación no es sólo una excusa para que otros se rían. En cada historia hay una gran capacidad de fundirse con personajes desconocidos que se construyen a lo largo de la pieza. El poder de adaptación, sumado al de la escucha y la aceptación, abren un abanico a la imaginación que Los Abeles han sabido ampliar y ejercitar.

Este Sábado 08 de julio, a las 21 hs, vuelven a los escenarios con su propuesta Los Abeles :: EN :: La Cocina, que propone un disfrute que nunca defrauda y que sigue dando escuela del potencial de la improvisación teatral, en donde todo está por construirse.

1 Comentario

Deja un comentario