Se aprobó la estrategia nacional de ciberseguridad

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El ciberespacio se ha constituido en un elemento esencial en la vida de las personas y las organizaciones, las que despliegan allí gran parte de su actividad, no habiendo aspecto de la vida social que no esté alcanzado por este fenómeno”.

Este nuevo paradigma, junto a sus enormes beneficios, implica también graves riesgos a la seguridad de las personas, las organizaciones y los gobiernos, estando el entorno digital amenazado por nuevas formas de delitos, la acción de grupos terroristas y la confrontación entre los Estados”.

Estos textos se desprenden de la Resolución 829/2019, a través de la cual se aprueba la Estrategia Nacional de Ciberseguridad, cuya finalidad es brindar un contexto seguro para el aprovechamiento del ciberespacio “por parte de las personas y organizaciones públicas y privadas, desarrollando de forma coherente y estructurada, acciones de prevención, detección, respuesta y recuperación frente a las ciberamenazas, juntamente con el desarrollo de un marco normativo acorde”.

Los principios rectores de esta Estrategia son:

  • El respeto por los derechos y libertados individuales
  • El liderazgo, construcción de capacidades y fortalecimiento federal
  • La integración internacional
  • La cultura de ciberseguridad y responsabilidad compartida
  • El fortalecimiento del desarrollo socioeconómico

Sus objetivos son la concientización del uso seguro del Ciberespacio, la capacitación y educación en el uso seguro del Ciberespacio, el desarrollo del marco normativo, y el fortalecimiento de capacidades de prevención, detección y respuesta.

La Estrategia entiende que es necesario avanzar la formación y adquisición de conocimientos, aptitudes y habilidades necesarias para un uso seguro del Ciberespacio. Entre sus propuestas, busca promover la formación de profesionales, técnicos e investigadores; desarrollar talleres y ejercicios, tanto gubernamentales como con los sectores privados y el sector civil; fortalecer la capacitación en técnicas de prevención, detección, respuesta y resiliencia ante incidentes e; incrementar las actividades transversales de formación en el sector académico.

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