Liberarse para poder sanar las heridas

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Un día Jackelin se cansó. Se cansó de esperar, de aguantar, de tolerar. Se cansó de esos veinte años en las sombras. Se cansó de ver otras vidas pasar y de notar su propia vida estancada, paralizada, siempre igual. Un día Jackelin dijo “basta”. Un día, finalmente, se liberó.

Hace veinte años, Jackelin conoció a Alfredo y desde entonces permaneció a su lado. Tanto cuando él se casó y tuvo dos hijos como cuando se separó, momento en que ella pensó que había llegado lo que tanto había esperado. Pero él se casó con otra mujer por segunda vez. Pasaron los años y se separó de nuevo. “Ahora sí”, pensó ella. Pero su intuición se equivocó. Él se casó por tercera vez con otra.  En la soledad de su departamento, oscuro y frío, Jackelin tendrá la última conversación con él. Una instancia donde podrá decirle todo aquello que calló durante tantos años  porque él supo muy bien cómo silenciarla en nombre del “amor”.

Ariana Caruso es quien le da cuerpo y voz a Jackelin.  Con un trabajo actoral comprometido, pasa por los diferentes estados que propone el texto con habilidad y emoción, sin caer en lugares comunes. Mientras en algunos momentos la invade la angustia o la  bronca, en otros la asaltan los recuerdos y la nostalgia. Así, la sonrisa se vuelve mueca, la soltura corporal se convierte en temblor, la risa en llanto y las palabras en silencios que nublan la mirada. El texto atraviesa el pasado y el presente de esta mujer en espera continua y, al mismo tiempo, reflexiona sobre la identidad, el amor, la violencia de género y el rol de la mujer en la sociedad. Por otro lado, el texto apela al humor, lo que contribuye a darle aire al relato. Como recurso, el humor permite tomar distancia y brindarle un tratamiento diferente a ciertos temas. Además de la dramaturgia y de la actuación, cabe destacar la iluminación, que contribuye a construir un sentido diferente a través de una atmósfera que va de lo siniestro a lo grotesco. En conjunto, estos recursos estilísticos configuran una puesta que hace atravesar a los espectadores por momentos tan disímiles que van de la risa a la emoción, de la tensión a la ternura, del extrañamiento a la identificación.

La violencia psicológica es una de las formas de la violencia de género y eso es lo que pone en escena “Jackelin tiene un límite”. Una mujer desvalorizada, sometida a una relación enferma, llevada a hacer cosas que no quiere en nombre del “amor”. Una mujer cuya identidad se desdibuja entre las cuatro paredes de ese departamento comprado para ocultarla y, al mismo tiempo, para tenerla siempre disponible. Cosificada, Jackelin siente que no ha vivido, que su vida no le pertenece y que perdió los años de su juventud por un hombre que nunca la valoró. Jackelin es una más de tantas mujeres sometidas, manipuladas, silenciadas, que ven cómo su vida se les escurre entre los dedos mientras ese hombre que habla de “amor” desarrolla su vida personal y profesional con total libertad e impunidad. Así, como un mecanismo inherente a la violencia de género, los une una relación de poder. Es esa desigualdad la que hace que ella no encuentre la salida. Confiscada a una existencia opaca, Jackelin espera un momento que nunca llegará, un momento que habrá imaginado infinitas veces.

¿Cómo construir la propia identidad cuando uno permanece en las sombras? ¿Cómo construirla frente a otro más fuerte que manipula y limita la capacidad de acción? Son algunos de los interrogantes que nos deja la obra. Definitivamente, una pieza que aborda la violencia de género desde un lugar diferente, mostrándola en sus formas más sutiles y naturalizadas. Gestos, palabras, actitudes, miradas, que dejan marcas en el alma: las más difíciles de borrar. Pero Jackelin logró liberarse y está comenzando a sanar las heridas.

Ficha técnica

Dramaturgia: Ariana Caruso, Sergio Lobo

Actúan: Ariana Caruso

Voz en Off: Adriana Bellot

Vestuario: Yanina Viegas Mendonca

Escenografía: Antonella Caruso

Maquillaje: Agustina Caruso

Música: Alisa Kaufman

Sonido: David Giro

Fotografía: Victor Alberto Calomeni

Asistencia de dirección: Juan Ignacio Coda

Prensa: Analia Cobas, Cecilia Dellatorre

Dirección: Gerardo Cardozo

 

 

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