En su participación en el XVII Foro Latinoamericano de Educación, Gabriel Brener puso en discusión uno de los problemas centrales de la conducción escolar: cómo ejercer autoridad en instituciones atravesadas por nuevas demandas, vínculos y formas de construir legitimidad. Durante su participación, propuso correrse tanto de la restauración de una autoridad basada en la obediencia como de una conducción que renuncia a ejercerla. Su planteo desplaza el foco hacia una autoridad capaz de habilitar a otros, construir equipos y asumir la incertidumbre propia de cualquier tarea educativa.