Luego, el Director del INTAL hizo un repaso de la actual situación de los procesos de integración en la región. Allí mencionó al abanico de acuerdos comerciales en América Latina donde se observa un agrupamiento de acuerdos de diferentes iniciativas, que demuestran que, si bien hay muchos acuerdos que entrecruzan las preferencias arancelarias, falta aún un proceso global de convergencia. Eso se observa sobre todo en la gran cantidad de reglas de origen que hay en América Latina.

Luego, se refirió a la performance de la región de los últimos 30 años en relación con el comercio y las inversiones. A pesar de los impactos de las crisis, se observó un aumento considerable del comercio y las inversiones intrarregionales. No obstante, dicho crecimiento no impactó en las exportaciones con países extra región. Es decir, en términos relativos con otras regiones del mundo, América Latina ante el mundo aún debe mejorar fuertemente su performance exportadora.

Finalmente, Pablo García dio algunas recomendaciones en las que el INTAL ve las oportunidades para la profundización del comercio.

Primero, la pandemia generará algunas priorizaciones de política y nuevas oportunidades a sectores prioritarios o ligados al ecosistema de salud, en los que la región cuenta con oferta exportable.

Las empresas, ante el shock de la producción offshoring, buscarán materias primas e insumos más cercanamente, con países de la región. Eso se conoce como Nearshoring y es un fenómeno que seguramente se afianzará.

Y finalmente, apuesta a que los países de América Latina continúen profundizando la integración física, pero sobre todo la integración digital, donde se verá el mayor dinamismo del comercio en los próximos años.

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