La Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF) organizó una conferencia en la que expuso Audrey Azoulay, directora general de la UNESCO, con la participación de referentes de la academia, la política y el arte, quienes reflexionaron sobre la inequidad y la diversidad en el mundo postpandemia.

“Pensar la pandemia será una victoria vacía si no aprendemos nada a partir de esto. La crisis es un evento social total, es el momento de desafiar nuestros conceptos y abrir la mirada a cosas que generalmente no vemos de la manera en que deberíamos”, expresó la directora de la UNESCO.

En ese sentido, el rector de la UNTREF, Aníbal Jozami indicó que el objetivo del encuentro se centra en debatir cómo hacer que la pandemia afecte lo menos posible a los sectores más vulnerables.

Azoulay aseguró que esta crisis sanitaria corre el riesgo de convertirse en una crisis social mayor en la que los más vulnerables serán los más afectados, entre los que destacó según datos de la OIT a las mujeres y los jóvenes que están intentando ingresar al mercado laboral. En ese sentido destacó el rol de la UNESCO como “un foco ideal para tomar medidas contra las causas raíz de estas inequidades porque el virus ha afectado a todas las áreas cubiertas por esta institución”.

Durante su discurso abordó las distintas inequidades que deja al descubierto la pandemia. En ese sentido expresó que “es una falacia decir que somos todos iguales frente al virus”, por ejemplo “los pueblos indígenas ya han pagado un precio muy caro entre los más vulnerables”, manifestó la directora general de la UNESCO.

Planteó como segundo tipo de inequidad que revela la crisis al “impacto inequitativo entre los vulnerables al virus en sí mismo” en referencia a las brechas digital y de educación que suponen las clases a distancia a partir del cierre de las escuelas, lo cual se acentúa también en relación a las desigualdades de género.

También se refirió al problema del acceso a los alimentos ya que “las escuelas también son lugares donde los niños van y comen, tienen protección y respaldo social” y al aumento de la violencia física, especialmente hacia las niñas.

“En esta situación de la educación tan excepcional donde las inequidades son más peligrosas que nunca antes, tenemos que tomar medidas para evitar poner en riesgo aquello que es nuestro objetivo colectivo que es la educación para todos y todas. Hemos lanzado a través de UNESCO una coalición de educación global con distintas medidas para respaldar el aprendizaje a distancia”, aseguró Audrey Azoulay, al mismo tiempo que destacó el rol de la escuela y los docentes “porque aprender no tiene que ver con pasar técnicas o codificar sino con la interacción, la emoción, por eso redescubrimos la importancia de la escuela y de los docentes con esta crisis”.

Si bien destacó las nuevas formas de creatividad que abrió la pandemia en el campo cultural aseguró que “todas las crisis dan como resultado mayor riesgo de estandarización en el campo cultural” asegurando que desde el organismo que dirige buscan “promover la diversidad cultural” y que “la vida cultural no puede limitarse a lo online porque no sólo sería más pobre sino que podría hablarle a la mitad de la población que está conectada”.

Enfatizó el “riesgo ético” al que nos enfrenta la pandemia y mostró preocupación por la discriminación, la xenofobia y racismo contra personas de origen asiáticos, minorías y profesiones que fueron acusadas de ser quienes propagaban el virus”.

Finalmente destacó que la UNESCO “puede ser una de tantas plataformas para lograr mayor cooperación internacional en este tema”. “Es absolutamente paradójico ver que necesitamos más cooperación internacional a la hora de hacer frente a este tipo de desafíos y esto ocurre en un momento en el que la comunidad internacional está más fracturada que nunca antes. Esta crisis demuestra que necesitamos más y no menos cooperación internacional”, concluyó Audrey Azoulay.

Por su parte el ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de la Nación Felipe Solá lamentó la situación de los barrios vulnerables de nuestro país y expresó que “algunos están condenados por donde viven, aún con conductas responsables por razones de hacinamiento”. También pidió prestar especial atención a aquellos que “necesitan vivir de lo que les da la calle” y destacó las políticas públicas del gobierno en cuestiones de género asegurando que las desigualdades de género se ven agravadas por la pandemia.

Para Solá uno de los esfuerzos máximos que debemos hacer es “ver cómo van a ser las relaciones internacionales” y sobre el deber de los países centrales de tomar noción de lo que significa la deuda, la carga de intereses, la ausencia de agenda social o esto caminará hacia destinos desconocidos de mayor tensión.

El ministro Solá presentó al recientemente designado embajador ante la UNESCO, Fernando “Pino” Solanas, y adelantó que la Argentina iniciará el pedido formal para que el edificio de la ESMA donde funcionó un centro de detención clandestino sea considerado monumento histórico por parte de la organización internacional.

En relación a la cuestión de género, la socióloga, historiadora e investigadora del CONICET Dora Barrancos expresó que “el tsunami del covid-19 solo puso al rojo vivo lo que estaba relativamente oculto” y mencionó entre las problemáticas agravadas por la crisis al trabajo informal de las mujeres y el incremento del trabajo doméstico en las mujeres que desarrollan al mismo tiempo teletrabajo.

Por su parte los ministros de Educación de Argentina y Uruguay, Nicolás Trotta y Pablo Da Silveira destacaron la importancia de la inversión en las áreas de ciencia y tecnología, fundamentales en este momento de crisis sanitaria.

“El mundo va a tener mayor desigualdad después de la pandemia, lo que nos tiene que definir como gobierno es qué acciones debemos desplegar al momento de superar estas etapas de enorme complejidad. Creemos que la salida de todas estas realidades demandan mayor presencia del Estado para enfrentar la pobreza, la desocupación, la desigualdad, que no nació con esta pandemia y mucho menos en nuestro continente”, reflexionó Trotta.

En ese aspecto el rector Aníbal Jozami destacó el cambio de actitud del actual gobierno frente a la Universidad Pública que “hizo que hoy estemos en la primera línea de fuego para combatir la pandemia”.

“Hay que aprender de las lecciones de la crisis para prepararnos a otras y en la raíz está la reinversión en bienes comunes como ciencia, educación, ambiente”, cerró la directora general de la UNESCO.

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