Un Marx en un escenario posmoderno

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¿Qué pasaría si un día Marx regresara al mundo actual? Por lo pronto, se encontraría con una sociedad completamente diferente. Pero aunque algunas cosas hayan cambiado, otras seguirán igual. Y muchas de sus ideas tendrán más vigencia que nunca antes.

Esto es, a grandes rasgos, la pregunta que atraviesa a “Eléctrico Carlos Marx”, la última creación de Manuel Santos Iñurrieta, quien la escribió y la lleva a escena todos los sábados a las 22.30 en el Centro Cultural de la Cooperación. Con más de 15 años de trayectoria como director artístico de El Bachín Teatro, lleva a cabo un teatro de corte latinoamericano y épico, línea que sigue con su nueva agrupación teatral Los Internacionales Teatro Ensamble.

Marx, de pronto, vive en Buenos Aires y se encuentra con una sociedad mediada tecnológicamente, con el auge de las redes sociales y con los nuevos lenguajes. Conversará sobre política con los pibes y pibas que toman cerveza en alguna esquina, dialogará con Dios y reflexionará sobre algunas de las grandes contradicciones del mercado y de la sociedad. Esa es la primera parte de la obra. Luego, la acción colocará su centro en el actor, quien reflexionará sobre su propio discurso y sobre los imaginarios que lo acercan a Marx. Finalmente, enlazará con nuestra propia historia reciente: la crisis del 2001 contada desde otro lugar, más cercano y más comprometido.

La puesta de “Eléctrico Carlos Marx” explora el dispositivo teatral de diversas maneras. Por un lado, hace manifiesta la presencia del actor y la propia ficción de lo teatral, al tiempo que apela a la ruptura de la cuarta pared, para cuestionar esa convención que se arma en cada función. Por otro lado, incorpora elementos audiovisuales a través de breves videos y de la proyección de mensajes de las redes sociales, donde aparecerán personajes como Lenin y Rosa Luxemburgo. El vestuario utilizado termina de poner en primer plano la idea de representación a través de elementos que destacan por su propia artificialidad. Merece ser destacado el texto. Ágil, inteligente, sensible, humorístico, interpela de diversas maneras al espectador. Se trata de un texto que no da respiro y que incorpora los principales conceptos de la teoría marxista con humor e ironía, intercalado con momentos de gran poesía. Y esto es posible gracias al trabajo actoral de Manuel Santos Iñurrieta que maneja con soltura los tiempos y ritmos y sabe cómo crear un clima distinto en cada situación. En total, todos los elementos de la puesta en escena construyen un teatro intervenido por distintas unidades poéticas que reflexiona sobre el arte, la política y sobre sí mismo.

Teatro de ensayo y aproximación, la obra muestra que los principales conceptos de la teoría marxista no han perdido actualidad. Las contradicciones del sistema capitalista, el sinsentido de muchas ideas asentadas en la sociedad y las grandes mentiras que nos hace creer un sistema que nos domina y nos confisca cotidianamente, son puestas en escena con un Marx que sale de la biblioteca y recorre las calles.

Centro Cultural de la Cooperación – AV. Corrientes 1543 – CABA – Sábados, 22.30 hs.

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