- Publicidad -Olimpíadas Matific

Este mes se celebra el 25 de Mayo y esto nos permite abordar la significancia de los actos escolares dentro del proyecto educativo de una institución, y cómo se organiza la misma para realizar dicho evento.

La organización de un acto escolar, requiere la toma de decisiones y la coordinación directiva sobre la forma en que se desarrollará la presentación y los contenidos de la misma.

Es en este proceso en donde los docentes pueden abordar la tarea de manera colaborativa, con el fin de apoyarse entre pares y jerarquizar el evento compartiendo diferentes propuestas.

Trabajo colaborativo e interdisciplinariedad

La escuela es integral, si entre sus tantas y diversas tareas, se replantea el vínculo existente entre sus docentes, el nivel de comunicación entre estos, la participación colectiva en la toma de decisiones y la capacidad para movilizar a sus integrantes frente a los diversos proyectos. En tanto como organización, es una entidad singular, que está conformada por un grupo de personas que trabajan juntas en red para lograr la meta social específica: educar niños y/o adolescentes.

Promover el compromiso efectivo de la escuela y de sus actores docentes en el trabajo compartido, significa crear un espacio de confluencia de intereses singulares. Si bien el rol profesional tradicional se basaba en el trabajo individual, hoy en día el docente funciona en un equipo de trabajo que elabora junto a él.

La existencia de una estructura jerárquica, permite poner en juego las responsabilidades propias de cada nivel de autoridad. Las funciones deben diferenciarse teniendo en cuenta: el principio de especialización y los cargos derivados del criterio de reparto del poder. Esta estructura, no solo divide o diferencia, sino que coordina y prevé relaciones entre sus unidades. Hoy en día el trabajo institucional es trascendental. Los intereses singulares y del conjunto se mueven en cuanto se dé a conocer:

  • La especificidad de cada grupo de actores.
  • Las representaciones y prejuicios de cada sector.
  • Las expectativas de cada miembro.
  • Su proyección frente a la expectativa y la predisposición de los otros frente al trabajo compartido.

El trabajo entre docentes, debe basarse en la idea de finalidad educativa. Serán contenidos de aprendizaje aquellos que hacen posible dar respuestas a los retos personales y sociales que plantea la vida.

Las condiciones y posibilidades que presenta esta forma de abordar un acto escolar:

  • Experiencia y conocimiento en el área que corresponda a cada profesional.
  • Actualización teórica práctica permanente.
  • Reuniones de equipo.
  • Intencionalidad: que esta forma de trabajo sea permanentemente provocada.
  • Flexibilidad: en cuanto a la búsqueda de modelos, métodos de trabajo, técnicas.
  • Reciprocidad: dada por la interacción entre las disciplinas.

Es necesario, que este abordaje se lleve adelante desde la especificidad de cada disciplina, ya que cada una nutre el sistema conjunto desde su saber individual. Lo importante es salir del aislamiento y abocarse al trabajo en grupo, sin “saberes absolutos”, sino en una búsqueda constante de modelos teóricos que permitan resolver los problemas que la realidad plantea.

Dificultades operativas:

Como cualquier grupo de trabajo o equipo, en la aplicación concreta, quizá jueguen en contra:

  • Lo ortodoxo del saber individual.
  • El status social y discriminatorio defendido por algunas disciplinas.
  • Puntos difíciles de confluencia.
  • Disputas epistemológicas no resueltas entre algunas disciplinas y que se colocan frente al tapete.
  • La falta de compromiso en la tarea.
  • La falta de madurez personal y profesional.
  • La no comprensión de la diversidad como herramienta para el fortalecimiento de la solución de problemas académicos.
  • Confusión de terminología.
  • Falta de organización institucional para el desarrollo de esta actividad.

La UNESCO recomienda evitar fragmentaciones y reconoce la necesidad de establecer vínculos comunes y diferencias particulares respetables entre cada disciplina. La interdisciplinariedad, no se da por decreto ni se puede obligar, es una construcción que se manifiesta desde lo actitudinal para salir a los pequeños lugares en que, a veces, se convierte cada espacio del saber en su heterogeneidad de denominaciones.

Cada acto, una nueva posibilidad de trabajo compartido

El 25 de Mayo como muchos actos patrios, busca contar una parte de la historia de una forma particular que no sólo transmita un contenido, sino que genere identidad en los alumnos, y permita promover las acciones que a diario se desarrollan en la institución educativa. Asimismo, se lleva a los estudiantes a no ser receptores pasivos de la historia argentina y como comunidad educativa, nos conduce a un reconocimiento de valores y acciones de nuestro pasado.

De esta manera, son muchas las formas en que los docentes pueden participar activamente, mostrar el trabajo diario realizado con sus alumnos en cada área, y potenciar sus capacidades profesionales, uniéndolas a las de sus colegas en la tarea de aunar esfuerzos para cumplir objetivos y superarlos.

Un 25 de Mayo de todos

Espacio curricular de lengua: – La conversación espontánea sobre temas de interés. – La participación en entrevistas para profundizar sobre el tema. – La escucha comprensiva. – La participación en situaciones de lectura y escritura. – La búsqueda y consulta en diferentes fuentes. – El texto instructivo. El uso de la novela histórica cantada o leída.

Espacio curricular de matemática: – Reconocimiento y uso de los números y las operaciones en situaciones problemáticas. – Cálculos exactos y aproximados. – Reconocimiento y uso de relaciones espaciales, de sistemas de referencia, producción de figuras y cuerpos, distintos procedimientos para estimar y realizar mediciones. Reconocer espacios y tiempos de presentación. Emitir futuras estadísticas.

Espacio curricular de educación tecnológica: – Medios de comunicación: TV, Internet, diarios, revistas. – Los productos tecnológicos en el entorno inmediato: la máquina de foto digital y la filmadora. – Almacenamiento y recuperación de la información. – Relevancia de la información. Uso de la Web escolar para mostrar el desempeño profesional durante el acto.

Espacio curricular de ciencias naturales: – La identificación y explicación de ciertos fenómenos de vida que rodeaban ese momento a la población.

Espacio curricular de ciencias sociales: – La reflexión y comparación de la evolución del 25 de Mayo a través del tiempo. Contexto histórico. Vida social.

Espacio curricular educación física: – Enriquecimiento de la disponibilidad corporal y motriz. – Exploración, manipulación y experimentación. – Formación en trabajo cooperativo. – Construcción de vínculos. – Aptitudes sociales y resolutivas de problemas. – Reconocimiento, valoración, práctica y modificaciones necesarias para que los estudiantes puedan interactuar. – Análisis de la innovación: posibilidades e impedimentos. – Participación en encuentro con actitud inclusiva. – Respeto y aceptación del otro y sus posibilidades.

Espacio curricular de música: Reconocer la música de la época, aplicarla e incorporarla como parte del pasado histórico.

Espacio curricular de lenguas extranjeras: Es posible subir el evento realizado a la web institucional y que alumnos de nivel avanzado subtitulen el contenido del acto, para una mejor llegada hacia colegios de formación bilingüe o en el caso en que la institución imparta instrucción sobre diversos idiomas.

Pautas a definir por cada área: Expresión de criterios propios y reflexionados con sus pares en relación con el evento, las actitudes, la participación. Utilización del sentido activo, comprometida, critico, creativo y de su ingenio interrelacionando las experiencias vividas en el hogar, en clase y la información obtenida en diferentes fuentes. Comunicación y utilización de datos e información al grupo de pares. Acuerdo y respeto de pautas de convivencia, respeto a las diferencias poniendo en práctica valores.

Recursos Humanos: alumnos y docentes.

Materiales: libros, revistas, diarios, computadoras, notebook, máquinas de fotos, filmadora, pendrive, programas de televisión, páginas de Internet, telas, mobiliario para escenografía, luces, otros materiales, objetos y elementos.

De acuerdo a lo visto, y analizado en estas líneas, el compromiso como formadores es muy grande para todos aquellos que trabajan en educación, y la posibilidad de implementar una pedagogía crítica del hacer diario es un desafío aún mayor.

La liberación de la educación, consiste en actos de razonamiento compartido, y no sólo en cumplir objetivos establecidos. Podríamos afirmar que el sistema educativo gira sobre una rueda de dos caras: acción superadora y reflexión constante que conduzcan a una nueva acción y generen un sistema en permanente movimiento y actualización. Como señala Freire 1999: “El diálogo posibilita la reflexión y la acción. Es decir la propia libertad”.

Sin duda, el trabajo entre docentes y de estos con sus alumnos, promociona la conciencia crítica que será llevada al currículo y las muchas posibilidades de generar nuevos espacios y prácticas. El debate sobre la actividad docente y la puesta en marcha de sus resultados, jerarquiza la formación académica y su capacitación constante en el mismo ámbito en donde se desarrolla.

Mariana Ciceri
Directora y Coordinadora Educativa
Mass Media Educación
www.massmediaeducacion.com

Bibliografía de consulta:

  • Tardif, M. “Los saberes del docente y su desarrollo profesional”, Madrid, Narcea, 2004.
  • Maturana, Humberto. “Transformación en la convivencia”. Santiago de Chile. Dolmen ediciones, 2002.
  • López Barajas, E. Integración de saberes e interdisciplinariedad. (V Congreso de profesores tutores). Madrid: UNED, 1997.
  • Marín Ibáñez, R. “La interdisciplinariedad y la enseñanza en equipo” – “Mejorar Las Relaciones en los Equipos docentes, acción directiva y entorno institucional”. Valencia. Ministerio de Cultura y Educación de la Nación., 1998.
- Publicidad -

Deja un comentario