El Proyecto Institucional como vía de comunicación

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En la actualidad, las instituciones educativas se enfrentan a un contexto cada vez más complejo para pensarse como organización. Desde las nuevas miradas pedagógicas y los modelos educativos, hasta la gestión administrativa y la capacitación docente, los desafíos se multiplican y los directivos cargan con la responsabilidad de tomar las mejores decisiones que colaboren con el bienestar de la comunidad educativa.

Mariana CiceriAnte este sentido, existen profesionales que buscan colaborar con los equipos directivos en la búsqueda de soluciones para que puedan llevar adelante sus proyectos y continuar profundizando su propuesta educativa. En esta ocasión, Sobre Tiza dialogó con Mariana Ciceri, fundadora y coordinadora educativa de Mass Media Educación, una organización destinada a la capacitación docente, la consultoría educativa y la implementación de estrategias innovadoras para la educación actual, en las instituciones de formación de Argentina y Latinoamérica.

Consultada acerca del momento en el que las instituciones deben o deberían recurrir a un consultor para implementar una propuesta de trabajo, la especialista afirmó que de por sí, recurrir a un profesional representa haber analizado el proyecto educativo que la institución posee y tener la intención de darle a este un valor agregado. “Esto significa poder analizar el nivel formativo de sus docentes, desarrollar y realizar capacitaciones acordes a las necesidades del staff educativo a fin de mejorar las prácticas, evaluar las metas propuestas y los objetivos cumplidos, con la intensión de trabajar los puntos débiles que presenta cualquier institución y potenciar sus fortalezas en la búsqueda de desarrollar experiencias superadoras”, explicó.

Viniendo del área del periodismo, Ciceri señaló que el proyecto educativo institucional comunica una forma de trabajo y los fines propuestos de cualquier institución educativa, es decir, “todo proyecto es una vía de comunicación”. Por tal motivo exige, a la hora de su diseño, que los directivos de una institución puedan plasmar en él, todos los proyectos y fines que han sido previamente dialogados, diseñados y construidos con el fin de representar el espíritu formativo del lugar.

“Para esta tarea, la comunicación eficaz entre los miembros del equipo directivo y docente es fundamental. Si hay claridad y aciertos compartidos a la hora de trabajar, el proyecto institucional debe ser un reflejo del trabajo diario. Es por ello oportuno destacar, que la actualización del mismo, es fundamental año tras año lectivo”, explicó.

• ¿Cómo podría una institución elaborar un plan de capacitación presencial sin interrumpir el dictado de las clases?

El horario destinado a las capacitaciones docentes, es uno de los temas más complejos que tiene la educación actual en cuanto a este tema se refiere. Las necesidades son muchas, así como la falta de tiempo. En primera instancia es necesario desarrollar un análisis sobre cuáles son los temas en los que se necesita capacitar y cuales los temas de interés de cada docente en particular. Así trabajaremos las necesidades mayores, sin desatender los intereses personales de nuestro equipo de trabajo, a fin de reforzar el sentido de pertenencia. El disponer de un Plan de capacitación anual, permite fijar fechas, convocar especialistas y adaptar las capacitaciones a proyectos y/o convenios que la institución tenga con otras entidades o empresas. Se pueden realizar capacitaciones individuales durante las horas en que los maestros de grado tienen materias especiales, a fin de aprovechar el tiempo de trabajo con las horas de desarrollo profesional y se pueden armar jornadas de capacitación en la propia institución, a fin de evitar traslados y abaratar costos, luego del horario escolar.

• ¿Qué consejos le brindaría a un directivo que está pensando en contratar un servicio de consultoría educativa?

En primera instancia le aconsejaría que destine su confianza absoluta en el consultor, ya que este debe trabajar junto a él y su equipo para poder convertir cada dificultad en un nuevo objetivo de mejora a cumplir. Que pueda plantearle todas sus dudas sobre el servicio y le permita acercarse a cada espacio y área de la institución a fin de poder analizar el circuito de trabajo y ofrecer una estrategia que incluya a cada empleado y genere acciones superadoras para el grupo. Es importante tener en claro en dónde cree el directivo que están las mayores falencias o dificultades y solicitar la guía y el acompañamiento en la resolución de conflictos.

Para Ciceri el consultor debe poder satisfacer las necesidades de la institución y desarrollar las mejores capacitaciones de acuerdo al proyecto educativo institucional, así como plasmar en informes bimestrales su análisis sobre las nuevas prácticas utilizadas, la opinión de los docentes frente al servicio y la adaptabilidad al cambio que puedan necesitar cada actividad realizada.

“El consultor es un facilitador. Alguien que diseña estrategias, organiza capacitaciones, controla procesos e informa resultados. Es quien se convierte cada día, en un integrante más de un equipo de trabajo”, concluyó.

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