- Publicidad -

La prevención del suicidio requiere mucho más que identificar una situación de riesgo. También supone que existan profesionales capacitados, instituciones que puedan articularse, información disponible y circuitos capaces de sostener una intervención en el tiempo.

En septiembre, Sobre Tiza abordó esa dimensión al analizar cómo el registro, la notificación y la articulación entre salud, educación, familias y sistemas de protección pueden convertirse también en herramientas de cuidado. Una señal detectada por una escuela, una familia o un servicio de salud necesita encontrar después una red capaz de registrar, derivar, acompañar y hacer seguimiento.

Ahora, una nueva iniciativa incorpora otra pregunta a ese escenario: qué lugar pueden ocupar la inteligencia artificial y otras herramientas tecnológicas en las estrategias de prevención.

El Instituto Argentino de Inteligencia Artificial (INARIA) y la Red Argentina de Suicidología anunciaron un convenio de colaboración para desarrollar un programa federal de capacitación e investigación destinado a profesionales de diferentes disciplinas, con especial énfasis en el uso ético de estas tecnologías.

Tecnología dentro de una red profesional

El acuerdo está dirigido a psicólogos, sociólogos, educadores, antropólogos, médicos, trabajadores sociales, especialistas en inteligencia artificial y machine learning, desarrolladores de software, product managers, comunicadores y medios de prensa.

La propuesta parte de considerar al suicidio como un fenómeno complejo y multicausal que requiere respuestas interdisciplinarias.

“El suicidio es un fenómeno complejo y multicausal que no puede abordarse desde un solo campo”, señaló Marcelo Mandri, presidente de la Red Argentina de Suicidología. Para la organización, el objetivo es combinar el conocimiento científico y territorial de los equipos profesionales con herramientas tecnológicas que puedan fortalecer las redes de prevención.

Ese enfoque coincide con una de las cuestiones planteadas previamente por Sobre Tiza: la prevención resulta más sólida cuando ninguna institución queda sola frente a una situación crítica y existen mecanismos previamente construidos para articular información, atención y seguimiento.

La propia Ley Nacional de Prevención del Suicidio N.º 27.130 establece entre sus objetivos el abordaje interdisciplinario e interinstitucional, junto con la investigación, la capacitación profesional y la asistencia a las personas y sus entornos.

La IA como herramienta, no como terapeuta

Uno de los puntos centrales del convenio es establecer límites sobre el papel que puede asumir la inteligencia artificial en este campo.

“La Inteligencia Artificial no reemplaza al terapeuta ni la calidez del abrazo humano”, afirmó Fabián Ruocco, director ejecutivo de INARIA, al presentar el acuerdo. La organización plantea que, utilizada con responsabilidad, puede contribuir al diseño y análisis de estrategias preventivas.

La distinción resulta especialmente relevante frente al crecimiento de chatbots y asistentes conversacionales utilizados por algunas personas como espacios informales para hablar sobre sufrimiento emocional.

El comunicado que acompaña el acuerdo advierte sobre los riesgos de utilizar sistemas no supervisados como sustitutos de la atención profesional, especialmente cuando intervienen niñas, niños, adolescentes o personas que atraviesan situaciones de vulnerabilidad.

La propuesta de INARIA y la Red Argentina de Suicidología busca, en cambio, trabajar sobre usos específicos y supervisados de la tecnología, incorporando criterios de ética digital y manteniendo la intervención profesional como parte central de las decisiones.

El marco también toma como referencia la Ley Nacional de Salud Mental N.º 26.657, que reconoce el derecho a la protección de la salud mental y establece un abordaje basado en derechos humanos.

De registrar información a aprender a utilizarla

La incorporación de tecnología abre posibilidades que no se reducen al uso de un chatbot.

Los sistemas de información pueden ayudar a organizar registros, reconocer patrones, identificar territorios o grupos que necesitan mayor atención y mejorar la coordinación entre instituciones, siempre que existan criterios claros sobre confidencialidad, seguridad, interpretación de los datos y responsabilidad sobre las decisiones.

Ese punto conecta directamente con una cuestión ya presente en las políticas de prevención. Desde abril de 2023, los intentos de suicidio son eventos de notificación obligatoria en el Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud. La ampliación del registro permite conocer situaciones que anteriormente podían permanecer invisibles, aunque los propios organismos sanitarios advierten que un aumento de las notificaciones no debe interpretarse automáticamente como un incremento equivalente de los casos.

La tecnología puede ampliar la capacidad para trabajar con esa información. Pero producir más datos no garantiza por sí mismo mejores intervenciones. Importa quién los interpreta, bajo qué criterios, cómo se resguarda la información sensible y qué decisiones institucionales se toman después.

En ese sentido, el convenio entre ambas organizaciones plantea la formación de profesionales como una condición necesaria para incorporar IA sin desplazar el conocimiento especializado ni reducir situaciones complejas a respuestas automatizadas.

La discusión ya no pasa solamente por saber si estas tecnologías pueden utilizarse en prevención, sino por establecer para qué tareas pueden aportar, cuáles deberían permanecer bajo responsabilidad humana y qué garantías necesitan las personas cuyos datos o situaciones forman parte de esos procesos.

Dónde pedir ayuda

Ante una situación de urgencia en salud mental, el Hospital Nacional en Red Laura Bonaparte mantiene la línea 0800-999-0091, gratuita, confidencial y de alcance nacional, disponible las 24 horas, los 365 días del año. Puede ser utilizada tanto por personas que atraviesan una crisis como por familiares, referentes, instituciones o equipos profesionales.

El Centro de Asistencia al Suicida atiende en el 135 desde CABA y Gran Buenos Aires y en el (011) 5275-1135 o 0800-345-1435 desde todo el país. Su sitio informa actualmente un horario de atención de 8 a 0 horas.

- Publicidad -

Deja un comentario