En el marco del Día de la Educación Financiera (en 2026 tuvo lugar el 5 de octubre), distintas entidades bancarias volvieron a poner el foco en una cuestión que atraviesa cada vez más situaciones cotidianas: contar con conocimientos básicos para administrar el dinero, utilizar herramientas financieras y desenvolverse con mayor seguridad en entornos digitales.
Durante 2026, bancos y organizaciones del sector desarrollaron programas destinados a públicos diversos, desde adolescentes que comienzan a utilizar billeteras virtuales hasta personas mayores que necesitan familiarizarse con aplicaciones bancarias o reconocer intentos de fraude.
Dos experiencias permiten observar el alcance de estas iniciativas: el trabajo colectivo de las entidades que integran el Protocolo de Finanzas Sostenibles, del que participa Galicia, y los programas implementados por Grupo Supervielle para distintos grupos etarios.
Más de 167.000 jóvenes alcanzados por programas del sector
El Reporte Consolidado de Educación Financiera 2026 – Indicadores de Impacto, elaborado a partir del trabajo de las entidades que integran el Protocolo de Finanzas Sostenibles, reunió información de los programas desarrollados entre enero y septiembre.

Según los resultados difundidos por Galicia, participaron 17 entidades, que en conjunto alcanzaron a 167.755 jóvenes. El 56% de las personas participantes fueron mujeres.
El trabajo colaborativo comenzó en 2024 y cuenta con el acompañamiento del BID y BID Invest. Las entidades acordaron contenidos mínimos y un marco común de medición basado en tres dimensiones: alcance, efectividad e impacto.
Los resultados permiten observar también cambios en los conocimientos adquiridos. El promedio de respuestas correctas en las evaluaciones pasó del 66% antes de las capacitaciones al 75% después de realizarlas, con los mayores avances registrados en contenidos vinculados con ahorro y uso de productos financieros.
El informe señala además una mejora en los conocimientos con los que los jóvenes llegan a las capacitaciones: a comienzos de los recorridos alcanzaron un 66% de respuestas correctas, frente al 57% registrado en diciembre de 2025.
Finanzas a Mano, la propuesta de Galicia
Dentro de ese trabajo conjunto, Galicia participa con Finanzas a Mano, un programa destinado a acercar contenidos vinculados con organización de las finanzas personales, ahorro, dinero digital, inversión, seguridad y toma de decisiones.
Durante 2026, la iniciativa superó las 30.000 personas inscriptas, mientras que más de 8.000 completaron el recorrido y obtuvieron una certificación avalada por la Universidad de Buenos Aires.
“Creemos que la educación financiera es una herramienta fundamental para que los jóvenes puedan desarrollar proyectos de vida con mayor autonomía y tomar decisiones informadas en su día a día”, señaló Constanza Gorleri, Chief Sustainability Officer de Galicia.
Según explicó, la participación en el Protocolo permite además utilizar estándares comunes de medición y compartir información entre entidades para evaluar los programas.
Una formación que cambia según la etapa de la vida
Grupo Supervielle informó, por su parte, que entre enero y septiembre sus programas de educación financiera alcanzaron a 16.920 personas.
La estrategia incluye propuestas diferenciadas para jóvenes, docentes, adultos y personas mayores, con contenidos que van desde los primeros hábitos de ahorro hasta las inversiones, la ciudadanía digital y la prevención de fraudes.
El grupo más numeroso fue el de los jóvenes: 12.879 participaron de cursos online y talleres orientados al ahorro, el uso responsable del dinero, las finanzas digitales y la identificación de posibles fraudes. Las actividades se desarrollaron junto con organizaciones educativas, municipios, organismos públicos y otras instituciones.
La propuesta incluyó también formación para 1.795 docentes, con contenidos de finanzas personales y ciudadanía digital y herramientas para abordar estos temas en las aulas. Según la entidad, esos programas amplían indirectamente su alcance a más de 100.000 estudiantes.
Entre los mayores de 18 años, 1.732 personas participaron de capacitaciones sobre finanzas personales, inversiones y prevención de fraudes, desarrolladas en articulación con universidades, municipios, organizaciones sociales, empresas y otras instituciones.
Inclusión digital y prevención de fraudes
Otro de los públicos alcanzados por Supervielle fueron las personas mayores.
Durante 2026, 514 personas participaron de talleres sobre uso de dispositivos móviles, cajeros automáticos, aplicaciones bancarias y billeteras virtuales. Las actividades incluyeron prácticas de transferencias, pagos con QR y consulta de saldos, junto con herramientas para reconocer llamadas falsas, mensajes de WhatsApp y correos engañosos.
“La educación financiera tiene que acompañar a las personas a lo largo de toda su vida”, señaló Verónica De Los Heros, Gerente de Sustentabilidad de Grupo Supervielle, al explicar que las necesidades cambian entre quien empieza a manejar su dinero, quien busca invertir y quien necesita desenvolverse con mayor autonomía en canales digitales.
Medir qué se aprende
Además de ampliar el alcance de los programas, una de las líneas de trabajo que aparece en ambas experiencias es la construcción de herramientas para evaluar sus resultados.
Grupo Supervielle participa y lidera la Mesa de Educación Financiera para Jóvenes del Protocolo de Finanzas Sostenibles, donde distintas entidades avanzaron en evaluaciones previas y posteriores a las capacitaciones y en criterios comunes para reportar resultados.
El reporte presentado por las entidades del Protocolo va en la misma dirección: además de contabilizar participantes, busca conocer cuánto se aprende y comparar los resultados de distintas iniciativas a partir de indicadores compartidos.
En un contexto en el que buena parte de las operaciones financieras ya se realizan desde un teléfono y en el que aparecen nuevas alternativas de ahorro, inversión y pago junto con riesgos asociados a fraudes digitales, los programas impulsados por el sector bancario privado buscan ampliar el acceso a conocimientos básicos para desenvolverse en ese escenario.



















