“Baby: aprendiz del crimen”

0
500
- Publicidad -Olimpíadas Matific

Estamos en una época en el que la mayoría de las súper producciones y películas taquilleras están constituidas por remakes o continuaciones, donde la mayoría terminan por ser poco originales o, simplemente, decepcionantes. Este fetiche hollywoodense de aferrarse a la nostalgia o fanatismo del público deja de lado la oportunidad de ver ideas nuevas en el cine. Pero tenemos a Edgar Wright, uno de esos pocos directores que nunca defraudan. Tal vez el nombre no te suene al principio, ya que estamos hablando de alguien cuyas películas no suelen llegar a nuestros cines pero, para refrescar la memoria, nos referimos al creador de la Trilogía del Cornetto (Shaun of the Dead, Hot Fuzz y The World’s End) y Scott Pilgrim vs the World. La razón por la que Wright se destaca tanto es por su genial habilidad de unir acción y humor, y por su amor a la música creando, así, un nuevo estilo que se basa en escenas rápidas, pero aun así perceptibles, que confluyen con una banda sonora meticulosamente armada para sentir la adrenalina del momento y no perderte ningún chiste.

Este año, Edgar Wright nos trajo Baby: el aprendiz del crimen (2017), una clase de musical lleno de acción, autos y persecuciones que añora a clásicos como Driver (1978) o Bullit (1968). La película narra la historia de Baby, interpretado por Ansel Elgort, que trabaja como chofer de escape para ladrones contratados por Doc (Kevin Spacey) para poder saldar su deuda. Aun así, hay algo particular en Baby: tras sufrir un accidente durante su niñez, termina con un problema auditivo que lo hace escuchar un constante pitido y que solo puede ahogarlo escuchando música en su Ipod, transformándose así en el conductor más rápido y con más onda del mundo. ¿Cuál es el conflicto? Que al protagonista se le da vuelta el mundo cuando se enamora de la hermosa Deborah (Lily James) y decide alejarse del mundo del crimen para siempre. Aunque es más fácil decirlo que realmente lograrlo, como es usual en esta clase de películas. El elenco también cuenta con Jamie Foxx, Jon Hamm, Eiza Gonzalez y Jon Bernthal, entre otros.

Como era de esperar, la película ofrece acción de la buena con grandes persecuciones que te mantendrán agarrado a tu asiento y con una buena dosis de humor. Lo que se debe destacar es la música, que sincroniza perfectamente con toda la película. Tanto las escenas de acción como las emotivas o de intervalo están llevadas a la perfección, debido al trabajo del elenco que interpreta a personajes muy bien desarrollados.

Finalmente, se podría decir que Baby: el aprendiz del crimen (2017) es una de las mejores películas del año y también una de las mejores obras de Wright. Así que si fuera vos me pondría mis lentes de sol, mis auriculares e iría pisteando como un campeón hasta el cine más cercano… Pero no se olviden de manejar con responsabilidad. Si no, podes tomar el subte o ir caminando si es que el cine te queda muy cerca. Después de todo hay que ahorrar combustible.

- Publicidad -

Deja un comentario